El correctivo del fanfarrón
Este es un poema dedicado al odio
después de tantos que escribí al amor,
pues quien ama en grandes cantidades
odia en igual proporción.
Erase que se era, no hace mucho y no muy lejos,
cruzando el río, un señor,
rubio, de ojos azules
y del tamaño de un tapón.
Por todos era despreciado,
mas se creía un campeón
y aunque muchas mujeres le odiaban,
él se pensaba un triunfador.
Su risa se parodiaba
y todos imitaban su voz,
"Bwajaja, soy la polla"
Repetía el muy cabrón.
"Soy un hacha en el Warhammer,
y un gran maestro del rol"
Y todos se reían
al oir a tal fanfarrón.
Se pavoneaba de su musculatura,
pero era blando como un colchón
y por dar dos puñetazos
se creía un buen boxeador.
Pero pasemos a aquel día
en que la tragedia sucedió,
cuando mi pequeña Belén
de él se enamoró.
"¡No lo hagas! ¡Es un tonto,
un idiota y un mamón!"
Pero con ella no sirvieron
mis técnicas de persuasión.
A Belén no la convencimos,
ni el del Chévere ni yo,
ni el Mono ni el Abelo,
ni Laura M. ni Shope Neutrón.
Así que ahora solo me queda
esperar mi salvación,
el día en que mi niña se de cuenta
de que el Buba no vale un mojón.
Y mientras tanto aguantaré
que por la espalda me llame putón.
Lo hago todo por mi amiga,
pero al Johnny le daré un correctivo con la pitón.
Y él puede que me lance a Pipo
para que me arranque el corazón
mas yo moriré con orgullo
y llena de satisfacción,
porque a mi me matará su perro...
¡pero mi Kora es mejor! 